viernes, marzo 02, 2007

Pripiat, la ciudad fantasma

El Gran Desierto de Arena es también conocido como el "Cuarto Vacío". Se trata de una de las zonas más inaccesibles del mundo y, en algunos aspectos, todavía inexplorada. Posiblemente, uno de los lugares más negado a la vida. Sus temperaturas son extremas y sus impresionantes dunas podrían sepultar a la mismísima Torre Eiffel. Allí, sólo habita el vacío. Allí, sólo existe la nada.

La ciudad abandonada de Pripiat, es como ese gran desierto solitario del que os hablo.
Tuve constancia de su "existencia" hace algunos meses, cuando visualizaba uno de los aguerridos documentales de Mercedes Milá, la voz de la polémica. En aquel momento, me pareció que la periodista tenía un par de ovarios bien puestos. Sin lugar a dudas, Pripiat no es el lugar más agradable a la hora de hacer turismo. A tan sólo 100 kilómetros de Kiev, hasta el 26 de abril de 1986, al menos 50.000 personas vivían en ella. Enclavada eternamente en los últimos años de comunismo, Pripiat era una ciudad próspera, con jardines, piscinas y muchos niños. Su economía se basaba en el trabajo: la mayor parte de los habitantes de Pripiat laboraban en la Central Nuclear Lenin, baluarte de la modernidad de la antigua Union Soviética.

Aquel 26 de abril, los responsables de la central tuvieron a bien realizar un simulacro de emergencia en el reactor número cuatro. Algo salió mal. Parece ser que el reactor experimentó una subida de potencia extremadamente rápida, lo que produjo una explosión causada por una nube de hidrógeno dentro del núcleo. Esto hizo volar el techo de 100 toneladas del reactor, provocando un salvaje incendio y una gigantesca emisión de productos de fisión a la atmósfera. La muerte silenciosa se escurría, en forma de radiación por aquella ventana abierta al cielo.

Como muchos habréis imaginado, no hablamos de otra co
sa que del accidente de Chernobyl. Cinco mil toneladas de materiales fueron arrojadas al núcleo incandescente, mientras que cientos de reservistas del ejército ruso, con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años, se encargaban de construir un túnel que ayudara a enfriar el reactor. Cientos de chavales que se expusieron a posiblemente 400 veces más radiación que la que produjo la bomba sobre Hiroshima. Posiblemente, sean estas, las víctimas más crueles de la muerte silente de Chernobyl.

En 36 horas, los habitantes de Pripiat fueron evacuados. Dejaron sus vidas atrás, se fueron con lo puesto; sólo se les permitió llevar papeles, libros y ropa que no hubieran sido expuestos a la radiación. Y la ciudad se quedó sola, a la espera y vacía. A principios del nuevo siglo, comenzó a ser saqueada. Y
a no queda nada de valor allí, se llevaron hasta la tapa de los váteres. Las plantas crecen en cualquier parte, fruto de la nieve estancada que se derrite sobre el piso. Los árboles crecen dentro de los edificios. La funesta noria, se yergue todavía en la lejanía. En los muros, fragmentos del himno ruso a modo de graffity. Luego, sólo silencio.


(nota: estas fotos las he conseguido en pripyat.com y en la wikipedia -¡qué gran invento!)

Pasará mucho tiempo hasta que alguien esté lo bastante cuerdo para habitar allí. Se sucederán los siglos y Pripiat seguirá irguiéndose así,como la dejaron. Y cuando se la descubra de nuevo y los niños corran por sus calles, sus edificios se mostrarán bajo el sol, como la Acrópolis, como las ruinas de una nueva Pompeya sepultada bajo la mortal aurora de la radiación.


La Aurora

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean en las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufrágio de sangre.

(F.G.Lorca de su obra "Poeta en Nueva York")


3 comentarios:

Miguel dijo...

Parece escrita pensado en Pripiat más que en el populoso New York. Me imagino que se inspiraría en la zona de Harlem, por entonces pienso que en plena decadencia

Tonel de Tinta dijo...

oh my god.

Debe ser oníricamente hermosa.

No sabía, me has hecho un paso más pop-culto

gracias

Anónimo dijo...

Hola soy Mathew y por mi yo digo que esto esta bien ecito y agradezco al autor por que ayuda a las personas a reflexionar, por cierto gracias porque lo usare para
mi monograia.

Gracias.