sábado, diciembre 30, 2006

Al final, mataron a Sadam

Mentiría si dijera que no me ha puesto la carne de gallina la noticia de que, después de todos los "paripés" de los americanos, Sadam Husein ha muerto ahorcado. Me ha dejado, sobre todo, muy confusa y me ha dado pie a reflexionar sobre el significado de una muerte pública.

Por un lado pienso: ¿Habría que llegar al extremo de matarlo? Sinceramente, nunca he congeniado con dictadores. Sea cual sea su signo político, siempre he estado contra de cualquier tipo de represión. Sin embargo, hoy me he dado cuenta de que no es así, ya que, para algunos - y ahora me refiero a los Estados Unidos de América - hay dictadores buenos y malos; que, a veces, la falta de libertades, la carencia de democracia, la vida de miles de ciudadanos sometidos por un tirano, no tienen importancia en pos de los intereses de la nación que desgraciadamente nos domina a todos.

Por ello, hay dictadores que caen bien, o que interesa mantenerlos en sus puestos por cualquier motivo, y son éstos los que se mantienen en el tiempo y sus pueblos son aquellos que, aún después de morir sus represores, piden una justicia que nunca llega. Sin embargo, aquellos opresores que se oponen a el Gran Tirano, aquellos que le niegan su petróleo, o su tabaco, o ,simplemente, la hegemonía de sus vidas, pasan a formar parte de una insufrible lista negra que terminará, seguramente, en una ejecución ilegal y cobarde en una prisión cualquiera. Los buenos dictadores mueren dulcemente en sus camas, con funerales de estado donde la gente acude con el miedo en las carnes y la alegría en las mentes. Los malos, mueren ahorcados, "justamente" ajusticiados. El tipo de muerte distingue a unos de otros, al igual que lo interesado que esté determinado país en que se derroque a un asesino.

Husein, era uno de los malos, pero, seguramente, no mucho peor que aquellos que aún dormitan plácidamente en algún panteón oscuro. Y me sigo preguntando: ¿Era necesario que este hombre muriera? Que se pudra en la cárcel, que no vuelva a ver la luz del sol, si es preciso, pero ¿Era necesario matarlo? ¿Es que es la gente más feliz de esa manera?

Es la pescadilla que se muerde la cola. Te preguntas por qué un hombre debe de morir de esta manera, con una sangre fría que te horroriza el simple hecho de que un acto tan indigno se haya producido. Sin embargo, tampoco puedes dejar de pensar en toda la gente que ha sucumbido bajo su mando, todos los muertos, todo el horror que produjo su legado. Al igual que las muchas muertes que provocó, las ejecuciones, las invasiones, no causaron mella en mí, ni mucho menos la extraña sensación de pena que hoy me embarga, ¿hay que sentir piedad por un ser humano de su calaña? ¿sintió él esta amargura cuando gobernaba?

Posiblemente no. Es un asunto complejo. Sin embargo, lo único que saco en claro es que, cada día que pasa, más en contra me encuentro de la horrible pena de muerte. Más detesto a aquellos que todavía se sustentan en un modelo de sociedad tan tribal que sólo conciben la verdadera justicia ligada a la muerte. Cada vez odio más a aquellos gobiernos que la llevan por bandera y la legitiman en el extranjero como lo justo, como lo legal, saltándose a la torera a la gran entelequia que conforman los Derechos Humanos del Individuo. ¿Donde están esos derechos cuando se permite emitir públicamente la ejecución de este hombre? ¿Es que no tiene el derecho de morir con dignidad? Si esta muerte se ha producido para que seamos mejores, si ha servido para imponer nuestra "justicia" sobre este hombre, ¿a caso no debemos servir de ejemplo y permitir que un hombre muera con dignidad?

Es indignante. El vídeo ya circula por internet. Yo no he podido verlo, no quiero hacerlo, no quiero entrar en el juego. La mirada de miedo en el rostro de ese hombre, será la verdadera victoria para algunos. Que mierda de mundo.

3 comentarios:

Alain dijo...

Mmm... discrepo, yo no estoy en contra de la pena de muerte. De hecho estoy a favor, y en este caso más, por qué?

Me parece un riesgo demasiado grande mantener en prisión en Irak a Sadam Husein, al tratarse de un país prácticamente predestinado a caer en una guerra civil en cuanto o abandonen los americanos. En ese momento, tener al líder de uno de los dos bandos en prisión es un hecho relevante. Quizá también será relevane haberlo matado, pero al menos podemos estar seguros de que nadie sacará a ese ¿hombre? de la cárcel y lo pondrá a mandar/matar de nuevo.

Estoy de acuerdo contigo en el tema de la difusión de este tipo de imágenes. No debería permitirse, pero este es el mundo en el que vivimos... así va.

Y sobre la pena de muerte en general: Soy políticamente incorrecto y no considero algunas ideas que se le atribuyen como que supone rebajarse moralmente, o ponerse al nivel u otras semejantes como suficientemente válidas. Creo que en ocasiones es la opción adecuada y merecida. Me da la impresión que manifestarse en contra de la pena de muerte se considera ahora *moralmente correcto*, pero cada uno debe pensar por si solo y llegar a sus propias conclusiones, y estas aunque suenen mal, son las mias.

UFF!! Creo que reaprovecharé este comentario en un post para mi blog. Felicidades por tu post, a veces hay que hablar de los aspectos amargos de la vida y creo que te ha quedado muy bien. Si me permites decirte algo (diría que es un consejo, pero no me creo nadie para darlos) creo que es importante mojarse más.

La Escapista dijo...

¿Crees que no me mojo? Bueno, quizás sea por que ni yo me aclaro con lo que pienso. Supongo que es complicado juzgar a alguien como Sadam, sin embargo, creo que hay muchas opciones que sopesar antes de decidir matar a un hombre. Si es por el tema de la guerra civil que puede producirse, bueno, creo que no se trata de una situación tan extrema como para subsanarla con la muerte del reo. Creo que si siempre nos estamos dando golpes en el pecho en pos de la democracia, la igualdad, los derechos humanos,... debemos aplicar todo ello a la hora de la verdad y no caer en el mismo juego de aquellos a los que juzgamos.

Sin embargo, comprendo que es un tema muy peliagudo, y, es más, entiendo tu postura. Si es "políticamente correcto" situarse en contra de la pena de muerte, también es cierto que muchas personas piensan como tu. La mayoría de las personas, de hecho, lo hacen. Y no sé que pensaría yo si me mataran a un padre o a un hermano, pero creo que seguiría creyendo que es amoral matar de esa manera tan fría, en honor a la "justicia".

Es un tema difícil.

Saludos y Feliz Año, Alain. (Todavía espero el post de las relaciones vía internet!!)

Alain dijo...

Entiendo lo que dices, de hecho me dí cuenta de que "no te aclaras" porqué me recuerda mucho a mis dudas sobre otros temas peliagudos que trataremos en el futuro :)

La idea que defiendo es que debemos dudar de todo, también de los derechos humanos. Se han establecido como algo incuestionable y no debe haber nada que lo sea. Ahora me cuestiono el derecho a la vida, entre otros, pero no puede hacerse públicamente porque no está bien visto. Eso es lo que no me gusta.

Bueno, cambiando de tema: No te preocupes que el post de relaciones online llegará, en estos días navideños no me siento con ganas de escribirlo, supongo que con la vuelta a la rutina habrá tiempo para que tratar el tema.

Feliz 2007!!!!!!!